LATINOAMÉRICA RENOVADA
Latinoamérica necesita la práctica de un
marco ideológico renovado en donde se permita componentes pedagógicos como los
métodos participativos, la conexión con la realidad y un conocimiento
experiencial que permita una transformación radical de las sociedades
involucradas, en donde se abran espacios políticos y culturales para resistir
la opresión y defender los derechos.
De igual manera es fundamental una pedagogía
crítica en donde se hace necesario que se asuma ese nuevo paradigma del ejercicio
profesional del docente, y se permitan cambios de los procesos de formación de
manera que “en su conjunto se fortalezca la crítica sobre las formas de
construcción del conocimiento y sobre las maneras en que ese conocimiento se
convierte en fuerza social”[1].
Así mismo la pedagogía crítica ha de llevar a un pensamiento democrático y a la
participación social que implica “concienciar a los miembros de la comunidad
educativa y del grupo social sobre la responsabilidad que tienen para con el
presente y el futuro desarrollo de su contexto”[2],
por tanto ha de promover la humanización de los procesos educativos que han de
llevar a la reflexión, análisis, al discernimiento de actitudes y valores así
como la confrontación con la realidad y la vida en comunidad, llevando también
al cuestionamiento de los modelos sociales y a la búsqueda de la transformación
de la realidad desde la conciencia social, el trabajo en equipo, la
resignificación histórica.
Es importante también contar con currículos
abiertos que permitan al estudiante acercarse a la realidad existente de manera
que aprenda a estar en contacto con ella y así reconstruya o reinvente,
desarrolle nuevas percepciones del contexto.
[1] Ramírez Bravo Roberto. La Pedagogía crítica una manera ética de
generar procesos educativos. 109
[2] Ibid.

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